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martes, 18 de septiembre de 2012

CONTINÚA LA OPINION PÚBLICA PARA QUE ENJUICIEN A LEONEL FERNÁNDEZ

LEONEL ANTE EL JUICIO DE DIOS
Por Miguel Espaillat*

Ante el rumor publicado de que importantes sectores de la vida nacional están planificando hacer un juicio político contra Leonel Fernández, para dejar en claro lo malísimo, corrupto y perverso gobernante que este ha sido, los peledeístas Monchy Fadul, ministro de Interior y Policía; Prim Pujals honorable senador por Samaná; Sonia Mateo honorable senadora por Dajabón y el también honorable senador por Azua, Rafael Calderón, han reaccionado diciendo que defenderán la gestión de gobierno del ex presidente y su actuación como político y presidente del PLD, en el escenario que elijan los adversarios.

Leonel Fernández no está sólo; tiene al Partido de la Liberación Dominicana y a la mayoría del pueblo dominicano con él, dijo Fadul al calificar de mediocres a quienes pudieran estar detrás de esas acciones. Leonel Fernández es un hombre digno, con la frente en alto frente al sol; no como los cobardes y resentidos que lo atacan.

Por igual los senadores aludidos expresaron en una declaración conjunta que: "Esa nefasta trama es elaborada por los fracasados de siempre y surgen a consecuencia del éxito generacional logrado por Leonel Fernández, cuyos aportes al engrandecimiento de la nacionalidad dominicana, están inscritos en todos y cada uno de los rincones del país.

"Esas personas deben entender que el ex presidente Fernández no está ni estará nunca solo, ni expuesto a sus perversidades".

Leonel Fernández es un hombre excepcional, contra quien, se pretende lanzar un velo de infamia.

Aseguramos al país, que en cada pueblo, en cada paraje, en cada rincón de la geografía nacional, convocaremos a todos los sectores de la vida nacional, a defender la honradez probada, la capacidad, el trabajo y el liderazgo máximo del Dr. Leonel Fernández.

Leonel Fernández se identifica con los ideales de nación y de patria, que concibieron y soñaron los padres de nuestra nacionalidad; Duarte, Sánchez y Mella. Leonel Fernández es un abanderado contra la corrupción, terminó sustentando el senador Prim Pujals.

http://www.almomento.net/articulo/118564/Monchy-Fadul-responde-a-plan-de-supuestos-juicio-a-LF

http://www.acento.com.do/index.php/news/21475/56/Aunque-usted-no-lo-crea-Prim-dice-Leonel-es-un-abanderado-contra-la-corrupcion.html

El señor Fadul y los senadores aludidos han asumido la defensa de un hombre que ellos consideran digno, con la frente en alto, que se identifica con los ideales de nación y de patria que concibieron y soñaron los padres de nuestra nacionalidad; y que para mayor gloria de los dominicanos es un abanderado contra la corrupción, pero a quien perversos y envidiosos, agitadores mediocres, cobardes y resentidos pretenden enlodar su reputación, calumniarlo y lanzar un velo de infamia sobre su gloriosa persona.

Pues bien estos abogados del Dr. Fernández, debieran de aceptar este juicio; aunque para la representación debieran inhibirse y nombrar a otros, puesto que para defender a Leonel ellos están descalificados por el principio jurídico que reza: Nadie puede ser juez de su propia causa (Nemo judex in causa propia).

Ello sería la forma más expeditiva para demostrar de una vez y por todas que el señor Fernández ha sido vilmente calumniado. Es más, el mismo Fernández debiera de solicitar la excepción a los tribunales dominicanos de que para juzgar su caso, el fardo de la prueba sea invertido. Pero para más, el señor Fadul, a quien se le atribuye haberse agenciado con indelicadezas unos 2,369 millones de pesos, y los senadores que meten su mano en la candela por su líder político, lo mismo que Felix Bautista y todos los del Comité Político y del Comité Central del PLD, también debieran de aceptar ir a los tribunales con el fardo de la prueba invertido, para que sean ellos quienes prueben el origen de las inmensas fortunas, que mal habidas le atribuyen.

Pero además, en este juicio deben ventilarse todas las acusaciones que contra el Dr. Fernández se han vertido, de las cuales sus defensores sostienen que son calumnias. Si es así, con más razón, este juicio debería ser aceptado, pues de no acogerlo, se estaría despreciando la maravillosa oportunidad en la que se podría demostrar todo lo digno, todo lo honrado y todo lo patriótico que es Fernández y todo ese grupo que con él ha gobernado.

Los defensores del Dr. Fernández deben participar en ese juicio para desmentir las serias acusaciones que de toda índole se hacen contra su persona y sus colaboradores. Pero que ésta defensa no solo sea de boca, sino que aporten pruebas, razón por la cual solicito que pidan para ellos mismos la inversión del fardo de la prueba.

De este modo quedará claro que las fortunas atribuidas, si es que las tienen, fueron conseguidas en buena lid. Que es mentira eso de que sobrevaluaron obras del estado, que despilfarraron, que usaron el dinero del Estado para las reelecciones, lo mismo que Leonel no fue un presidente responsable, que no cumplió debidamente con los deberes propios de su alta investidura, que dejó el Estado quebrado, que es pura mentira, eso de dejar al país endeudado y que manejaron el asunto de la macroeconomía con la emisión de 48 mil millones de pesos inorgánicos.

Monchy y su equipo deben desmentir la acusación que plantea que, fruto de ese mal manejo, el Estado tiene un déficit fiscal de más de 100 mil millones y una deuda externa e interna de más de 25 mil millones de dólares, por lo cual hay que apartar el 42 % de los ingresos tributarios, lo que representa más de 100 mil millones de pesos, tan solo para pagar los intereses.

Pero también Monchy y su equipo deben desmentir el argumento de que en los gobiernos de Leonel Fernández la corrupción administrativa equivalía entre un 20-25 % del presupuesto nacional, con lo que todos sus funcionarios se dice- robando descaradamente se hicieron multimillonarios, sin que Leonel hiciera nada para impedirlo, cosa que está en abierta contradicción con eso de sindicarlo como un abanderado contra la corrupción, puesto que al contrario, el rumor publico sostiene que este ex presidente, la practicó y estimuló. La practicó, alegan unos, porque la fortuna personal que hoy exhibe Leonel no tiene forma de justificarla, y fomentó y tapó al negar siempre que esta existiera en su gobierno. El caso del senador Félix Bautista, de manera especial, lo incrimina.

Los abogados de Fernández deben demostrar que estos díceres son viles mentiras. Pero además deben emplearse en demostrar que es una canallada sostener que hubo salarios de lujos para los altos funcionarios, exceso de viceministros, de secretarios sin cartera y asesores; que el barrilito y cofrecito de los legisladores, las nominillas y botellas, y de manera especial el despilfarro de cuantiosos recursos del patrimonio público invertidos en la campaña electoral para la elección del actual presidente de la República, son las causas principales del enorme déficit antes señalado y de haber llevado a la quiebra al Estado Dominicano.

Pero ese equipo de la defensa de Leonel debe emplearse a fondo para desmentir las acusaciones de personalidades como Andrés L Mateo que lo tacha de simulador.

El caso dominicano - nos dice Mateo- nos puede servir para entender la seducción del simulacro que ha ejercido Leonel Fernández en la sociedad dominicana de los últimos años.

Es por eso- continua Mateo - en su artículo La sociedad del simulacro que me llegó a la memoria leyendo el Índice de competitividad global, en el que se confirman todas las apreciaciones ciudadanas sobre el descalabro total en que ha quedado el país, después de sus ocho años de gobierno continuo; y los grandes simulacros para aparentar lo contrario, que incluyen hasta el silencio y el miedo del actual presidente, Danilo Medina, a mencionar siquiera la situación económica que encontró, mientras impulsa una reforma fiscal que hará pagar a todos los dominicanos el derroche y la corrupción desbordada de los funcionarios peledeístas.

Según el índice de competitividad global, la República Dominicana es el país más corrupto de la tierra, ocupando el lugar 144 de 144 países evaluados, y es líder, también, en el bajo nivel de la calidad de la educación, en el desvío de fondos públicos, en la inseguridad ciudadana, en el despilfarro gubernamental, en la confianza de la población en los políticos, en la corrupción policial, etc. Posiciones éstas que han sido reiteradas por los estudios de muchos otros organismos internacionales, y que son herencias de sus gobiernos.

Si agregamos la situación económica que dejó ese Príncipe del simulacro, que es Leonel Fernández; con un déficit fiscal que llegará a120 mil millones de pesos, y una deuda externa que duplica la de toda la historia republicana junta ( 25 mil millones de dólares), más el nivel de la corrupción que disponía de cerca del 13% del PIB; entonces se puede entender por qué el ex presidente Fernández anda por los foros internacionales dando conferencias y recomendaciones para resolver los grandes problemas de la humanidad, como si él fuera un modelo adecuado, mientras el país concreto que gobernó se hunde en el desguañangue económico y moral que dejó su gestión. Es un simulacro, una sustitución de la realidad.

Leonel Fernández triplicó la deuda en ocho años, mantuvo nominillas de más de 18 mil militantes del PLD, impuso cinco reformas fiscales, recaudó sumas inconmensurables de impuestos, dejó expandir la corrupción como un elemento de cohesión alrededor de su liderazgo, gastó millonadas de dólares en viajes para alimentar su egolatría, nombró a cuantos alabarderos se les rendían a sus pies, y terminó desvencijando el país. Y ahora ni siquiera lo mencionan, quienes nos quieren hacer pagar el estropicio, mientras él construye el simulacro de que es un líder mundial.

Quienes lean La sociedad del simulacro- continua Mateo- podrán entender que en el mundo de hoy se ha superado la distinción entre verdad y engaño, y que personajes como Leonel Fernández encarnan la desconcertante situación histórica en la que nos hallamos, como si la verdad estuviera desconectada de la realidad, y cualquier canalla, cínico y mentiroso, pudiera representar todo lo que de insoportable hay en la mentira, sin que ocurra nada, sin que aquel espíritu inspirado y falso se someta a las consecuencias (fin de la cita).

Conceptualizaciones como estas, son planteadas por otras personalidades que están muy al tanto de la realidad nacional, incapaces de usar la calumnia para dañar reputaciones. En la familia de difamadores y envidiosos a la que aluden los defensores de Leonel, creo firmemente que no están: Nuria Piera, Alicia Ortega, Marino Zapete, Sara Pérez, Hamlet Hermann, Rosario Espinal, Narciso Isa Conde, Juan Bolívar Díaz, economistas como Isidoro Santana, Álvarez Bogart, Yván Rodríguez y Jaime Aristy Escuder, pero tampoco lo son Guillermo Moreno, ni Andrés L Mateo, entre muchísimos otros. Si tanta gente seria coinciden en un criterio, como en este caso, con lo que incluso, para sostenerlo, exponen sus vidas y bienes, es porque en el asunto hay algo de verdad, que misteriosamente para los peledeístas involucrados es una calumnia. Lo que viene a darle la razón a Andrés L Mateo cuando en su artículo expresa que estamos viviendo la sociedad del simulacro, donde la verdad está desconectada de la realidad; a lo que yo agrego, desconexión que nos tiene en el abismo, y que de no enmendarla pronto, nos impedirá definitivamente revertir esa situación de avernos. Y entonces estaremos irremisiblemente perdidos.

Si en la República Dominicana, existe la democracia, como afirman los peledeístas protagonistas de este trabajo, entonces la voz del pueblo, es la voz de Dios (vox populix vos Dei). Por ello no cabe duda, que en esta ocasión, Leonel y sus colaboradores están enfrentando el juicio de Dios. Tarde o temprano así tenía que ser. De ese nadie se escapa. La justicia de Dios es perfecta: Jamás condenará al inocente, y de ella jamás escapará el culpable.

* El autor es abogado. Reside en Nueva York.

Tomado de almomento.net

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